"Evocar los caballeros es dar vida
a imágenes de héroes de la nobleza.
De armaduras deslumbrantes
y banderas de brillantes colores
desplegadas al viento para lanzarse
a puño o espada en defensa del débil"
Marcelo Unzueta
Las órdenes de caballería son instituciones creadas por los monarcas feudales europeos tras el fracaso de las Cruzadas, imitando el modelo de las órdenes militares creadas en Tierra Santa.
Los caballeros de las órdenes de caballería, identificados con la institución tradicional de la caballería medieval, que se remontaba a la Alta Edad Media, y a sus ideales justificativos de la misión de la nobleza en la sociedad estamental, dieron origen al concepto de "código de caballería" que debía cumplir quien era "ordenado caballero"; reflejado en la literatura caballeresca (ciclo artúrico).
La "ordenación" como caballero, en su ritual y en su significado simbólico, es comparable, por un lado, a la ceremonia del homenaje feudal (una institución nobiliaria), y por otro al sacramento del orden por el que un clérigo es "ordenado sacerdote" o recibe órdenes menores (una institución eclesiástica).
Las órdenes de caballería nacen con las cruzadas, alrededor de órdenes religiosas con vocación militar (Orden del Temple, Orden del Santo Sepulcro, Orden de los Hospitalarios...). Como todas las órdenes monásticas, esas órdenes pueden asociar a no-religiosos: la pertenencia a una orden manifiesta su asociación con una cierta vocación (varia de acuerdo a la orden) y el prestigio de la orden descansa sobre el miembro asociado. Al término de la Edad Media, las órdenes de corte sin vocación religiosa fueron creadas, la más prestigiosa siendo la orden del Toisón de Oro.
Las órdenes pueden ser soberanas (por ejemplo, la Orden de Malta). Lo más frecuente es que estaban unidas al país o a la casa dinástica que la ha creado.
Las insignias de la orden de caballería fueron generalmente parte de los ornamentos exteriores de las armerías. Ciertas órdenes se inscribían, dependiendo del jefe, en el escudo del titular. Lo más usual es que se añadiera un collar de la orden alrededor del escudo. Cuando el titular era miembro de muchas órdenes, la orden más prestigiosa se situaba en el exterior.
La admisión a una orden era el objeto de un acto oficial y registrado, es por ello que la representación de un collar de la orden en las armerías permiten identificar al titular más precisamente que simplemente enunciando las armas familiares.



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